Entrevista a Mario Soler, presidente de ADSP Murcia en Onda Regional

Entrevista a Mario Soler, presidente de ADSP Murcia en Onda Regional

A continuación, reproducimos la entrevista realizada en Onda Regional hace unos meses a Mario Soler, presidente de la ADSP Región de Murcia. En ella se trataron los principales asuntos que afectan a la sanidad pública murciana, como los recortes y la necesidad de inversión, las listas de espera y las desigualdades por áreas, el copago de fármacos, la participación ciudadana en salud o las agresiones a profesionales.

201804. Entrevista a Mario Soler en ORM

Hay datos objetivos que demuestran que durante la crisis económica hubo una desinversión en sanidad

Hay que invertir más en los Centros de Salud, abrirlos en turno de tarde, y dotarlos suficientemente para que puedan resolver satisfactoriamente la gran mayoría de problemas de salud.

No podremos conseguir que la atención primaria sea el centro del sistema mientras los centros de salud están abiertos sólo de 8 de la mañana a 3 de la tarde

Las listas de espera son un grave problema de desigualdad por áreas sanitarias, las más afectadas el Mar Menor, Lorca y Cartagena.

Los pacientes se tienen que ir del centro de salud sabiendo cómo se va a desarrollar el proceso de su atención: cuándo se le va a realizar una prueba, cuándo le va a atender el especialista, cuándo le van a operar…

El copago es una discriminación hacia el que más atención necesita. Hay ya estudios que demuestran que hay una mala adherencia a tratamientos en grupos de pacientes más desfavorecidos por causa del copago

Está demostrado que gastamos en medicamentos nuevos y más caros un dinero que podríamos ahorrar sustituyéndolo por otros más baratos, y que han demostrado idéntica eficacia.

Existe un compromiso formal de la administración de favorecer a corto plazo el desarrollo de los Consejos de salud de área, como herramientas para la participación de los ciudadanos en las decisiones sobre salud pública

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– La primera pregunta que me gustaría plantear a Mario Soler, presidente de ADSP-Región de Murcia es si se tienen datos de cómo los recortes de los últimos años justificados por la crisis económica, han afectado a los diferentes servicios sanitarios murcianos.

MS: Ciertamente hay datos objetivos que demuestran que durante la crisis económica hubo una desinversión en sanidad, tanto en Atención Primaria como en Especializada, aunque ciertamente más en Primaria. Podemos observar la repercusión de estos recortes, por ejemplo, en las tremendas listas de espera con grandes desigualdades entre áreas que sufren los murcianos.

– ¿Pero esos recortes en sanidad se mantienen o se está solucionando el problema?

MS: Bueno, está habiendo un pequeño incremento, aplicado en mayor medida hasta ahora en Atención Especializada. Lo cual desde nuestra asociación entendemos que es un problema, porque es necesario reforzar la Primaria.

– Vamos a detenernos en esa Atención Primaria. Hemos conocido que el departamento de estudios profesionales del Sindicato Médico ha presentado hace unas semanas un estudio sobre las necesidades de médicos de familia y pediatras de atención primaria en la Región de Murcia. Las conclusiones demuestran un claro déficit de profesionales, concretamente de un centenar de pediatras y 151 médicos de familia para poder dar cobertura a las necesidades asistenciales de la población y mantener la calidad de la asistencia sanitaria en la Región. ¿Cree que corre peligro el actual modelo de Atención Primaria?

MS: Bueno, no diría que corre peligro pero sí que se está desarrollando de manera claramente insuficiente. Está en boca de todos los políticos y gestores la necesidad de potenciar la Atención Primaria, pero eso no se está traduciendo en una medida suficiente en hechos concretos. Las inversiones todavía son insuficientes, y efectivamente el personal también lo es. No sólo de profesionales médicos sino también de enfermería. Creemos que la atención primaria no está siendo capaz de dar respuesta a la mayoría de las necesidades en salud de la población debido a esta insuficiente inversión.

Un error, por poner un ejemplo, gravísimo y muy cortoplacista, es una decisión que se tomó al inicio de la crisis: cerrar los centros de salud por la tarde. No podremos conseguir que la atención primaria sea el centro del sistema mientras los centros de salud están abiertos, salvo muy raras excepciones, sólo de 8 de la mañana a 3 de la tarde. Evidentemente esta medida, que fue adoptada durante la crisis para un ahorro que consideramos fue ridículo, ha repercutido seriamente en el desarrollo del sistema sanitario, y ha sobrecargado los servicios de urgencias.

– ¿Cerrar estos centros de salud por la tarde podría haber contribuido a un mayor colapso de las Urgencias?

MS: Seguro que hay otros factores pero éste es importante. Es decir, se está creando la conciencia en los ciudadanos, y de esto tiene la culpa el propio sistema y no los pacientes, de que para resolver los problemas de manera eficiente y rápida hay que acudir a los servicios de Urgencias. Y claro, los pacientes acuden cada vez más a Urgencias. Esto está generando un círculo vicioso que consiste en que el sistema sanitario cada vez invierte más en los servicios de Urgencias, tanto hospitalarios como de Primaria, en detrimento de los Centros de Salud. Pues bien, este círculo vicioso hay que romperlo. Para ello, hay que dar el mensaje de que los centros de salud están preparados, siempre que se doten suficientemente de personal, para atender la mayoría de las urgencias sanitarias. Y que los servicios de Urgencias se limiten a aquellas atenciones que requieran de servicios especializados y de una tecnología que no esté disponible de forma inmediata en Atención Primaria. En este sentido, abrir los centros de salud por las tardes es una demanda ciudadana razonable.

– La gente tiene la impresión de que en los Centros de Salud no les atienden y que el servicio de Urgencias les ofrece esa atención inmediata que los pacientes reclaman. Listas de espera, citas que se pueden hacer interminables… ¿Cómo lo veis?

MS: Se intenta una puerta falsa para las demoras en Atención Especializada e incluso de los propios Centros de salud, puesto que ya también ocurre que los pacientes tienen días de demora para la cita con su médico de familia. Pero realmente al final no se obtiene la solución, porque los servicios de Urgencias están para lo que están, y no son capaces de resolver eficazmente muchos de los problemas consultados, ya que realmente no son problemas urgentes.

Se da la paradoja de que en la crisis de saturación de los servicios de Urgencias, durante la epidemia de gripe, se reforzaron los servicios de Urgencias de Atención Primaria mientras en los Centros de Salud había profesionales que teníamos que pasar las consultas de dos médicos, generándose bastantes demoras para el médico de familia. Naturalmente, la población al comprobar que tenían cuatro o cinco días de demora para ver a su médico de familia, pues acudía a Urgencias. Este es el círculo vicioso que hay que romper. Es decir, hay que invertir más en los Centros de Salud, abrirlos en turno de tarde, y dotarlos suficientemente para que puedan resolver satisfactoriamente, puesto que los profesionales están capacitados para ello, la mayoría de los pacientes que ahora acuden a Urgencias.

– Muchos de esos pacientes suelen ser niños, y me gustaría detenerme en la cuestión de los pediatras. Parece que existen problemas para encontrar pediatras para los centros de salud. ¿Qué pasa con la especialidad de pediatría? ¿Por qué cada vez menos pediatras eligen desarrollar su actividad en la atención primaria?

MS: Ha habido un error grave de planificación a nivel del Ministerio de Sanidad, porque se han creado muchos menos especialistas de los que serían necesarios. Y a esto se suma que la mayoría de los compañeros especialistas en Pediatría prefieren desarrollar su carrera profesional en los hospitales, lo cual va en detrimento de las consultas de pediatría de los centros de salud. Ahora, también quiero decir que hay una proporción nada despreciable de consultas de niños en centros de salud que están siendo muy bien atendidas por especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria, que tienen también formación en pediatría.

Entonces, lo lógico sería que estas plazas estuvieran cubiertas por pediatras pero es que no hay pediatras, y los pocos que hay prefieren trabajar en los hospitales. Por tanto, hay que replantearse un cambio en el sistema: la ampliación de plazas MIR, periodo formativo de 4 años, es sólo una solución a medio plazo. A corto plazo, quizá hay que aceptar que los médicos de familia atiendan a la población desde el nacimiento hasta que mueren, y que los pediatras, presentes en los centros de salud, sean consultores para aquellos niños que presentan problemáticas que requieren de la atención de un especialista en pediatría.

Esto no es una invención. Esto ocurre ya en algunas comunidades autónomas, como Madrid, donde hay un pediatra consultor en cada centro de salud, pero sin cupo asignado, es decir, no siempre que un niño pide cita es atendido por un pediatra, sino por un médico de familia y cuando éste considera que el problema consultado requiere atención por el pediatra, le deriva a éste.

– En cuanto a las listas de espera, pueden ser el talón de Aquiles de la sanidad murciana

MS: Las listas de espera son un problema de desigualdad. En nuestra Asociación hemos creado un Observatorio de tiempos de demora para derivación al especialista desde los centros de salud. Emitimos un informe cada 6 meses desde hace 3 años. E informe tras informe, se demuestra que hay grandes desigualdades por áreas sanitarias. Es decir, hay áreas cuyos tiempos de demora son razonables, y otras que tienen tiempos absolutamente inaceptables, fundamentalmente el área del Mar Menor, con unas listas de espera escandalosas en la mayoría de las especialidades; seguida del área de Lorca y en tercer lugar, el área de Cartagena.

Efectivamente, se trata de un problema gravísimo. Pero no sólo en cuanto al tiempo de espera sino también a la accesibilidad a las consultas de especialista o a pruebas diagnósticas. No es de recibo que desde hace años haya una proporción altísima de pacientes que se derivan a médicos especialistas o se les piden pruebas complementarias, y simplemente se les toma el teléfono y se les dice “ya le llamaremos para darle la cita”. Y el paciente no sabe si se le va a llamar a la semana siguiente o dentro de tres meses. Esto yo diría que es casi maltrato a los pacientes. Últimamente el gerente del Servicio Murciano de Salud ha prometido que esto se va a resolver en un corto espacio de tiempo. La angustia y la incertidumbre que vive un paciente en espera de una prueba o de ser atendido por un especialista, no es tanto por el tiempo que tenga que esperar sino por desconocer completamente si este tiempo va a ser de días, semanas o muchos meses

– Creo que ahora había una iniciativa para poder consultar los datos de citación por internet. ¿Sabes si ya se ha puesto en marcha, cómo valoraría esta iniciativa?

MS: Muy positivamente. Efectivamente, existe un proyecto que consideramos de mucho interés pero que todavía no es una realidad. Hay un grandísimo desconocimiento por parte de los pacientes, esto lo compruebo día a día pasando consulta como médico de familia. Los pacientes desconocen completamente cuándo se les va a llamar o atender o hacer esa prueba complementaria. Es decir, el paciente no dispone de la transparencia que le permita saber en todo momento cómo está su proceso de atención, cuándo se le va a realizar una prueba, cuándo le va a atender el especialista, cuándo le van a operar… Es una mejora imprescindible, que urge, que llevamos años esperando. Los pacientes se tienen que ir del centro de salud sabiendo cómo se va a desarrollar el proceso de su atención.

– Ha citado en esas listas de espera las áreas con más problemas, como pueden ser las del Mar Menor o Lorca. Pero ¿qué especialidades presentan más listas de espera?

MS: Hay una grandísima variabilidad, no es lo mismo en unas áreas que en otras. Por ejemplo, Traumatología es una de las especialidades que en algunas áreas tienen unos tiempos de demora altísimos. En algunas zonas, también Dermatología y Alergología. Como digo, existe una gran variabilidad. No se puede generalizar para toda la Región, habría que centrar el tema por áreas en lugar de por especialidades.

– En cuanto al copago sanitario, durante los años de la crisis económica el gobierno estableció un copago sanitario y farmacéutico. A día de hoy, se sigue manteniendo ese copago. ¿Cómo considera que está afectando a los usuarios? También hemos conocido esta mañana por la prensa, que se van a cambiar medicinas y que esto va a causar malestar en los pacientes.

MS: Son dos temas diferentes. El copago de medicamentos, otra medida ante la crisis, es un problema muy serio, porque perjudica a los pacientes más graves o con más patologías y que por tanto requieren de más tratamientos. Es decir, es una discriminación hacia el que más atención necesita, que es el que más tiene que pagar. Hay ya estudios que demuestran que hay una mala adherencia a tratamientos en grupos de pacientes más desfavorecidos por causa del copago. Y desde la ADSP demandamos que se suprima.

Pero en el caso de la Región de Murcia, además se suma el problema de que los pacientes pensionistas todavía tienen que adelantar un dinero que no tendrían que pagar por los medicamentos, y luego mes a mes se les va devolviendo aquello que pagan de más. Esto en la mayoría de las comunidades autónomas ya lo han resuelto y en la Región de Murcia sigue sin resolverse. El por qué un pensionista una vez que ha llegado al tope máximo de 8-9 euros de pago al mes, tiene que seguir pagando y esperar que luego se le devuelva junto con sus pensiones. Esto es absurdo y habría que resolverlo, llevamos años esperando.

El otro tema es el cambio de algunos principios activos por otros. A mí me parece una medida correcta. Es decir, uno de los márgenes de ahorro más importantes en el sistema sanitario público y desde luego en la Región, es el gasto en medicamentos. Y está demostrado que gastamos en medicamentos nuevos y más caros un dinero que lo podríamos ahorrar sustituyéndolo por otros más baratos, pero que han demostrado idéntica eficacia. Salvo en muy raras excepciones, de pacientes muy particulares con patologías específicas, o que están tomando otros medicamentos, los medicamentos que se intenta cambiar son aquellos que no son más eficaces que otros más baratos.

Pero aunque es una medida del Servicio Murciano de Salud, todo cambio debe contar con la autorización del médico responsable de ese paciente para cambiar ese medicamento, cuando realmente cree que el paciente en ningún caso va a salir perjudicado por ese cambio. Por tanto, un cambio que ahorra en medicamentos y permite invertir en otras cosas más eficientes y que no representa ningún perjuicio para el paciente, consideramos que es un cambio por el que hay que apostar.

– También la prensa señalaba que la mayoría de los consejos asesores de Sanidad están inactivos desde hace años. Que 6 de los 17 creados nunca llegaron a funcionar, y que otros tantos llevan más de doce meses sin ser convocados.

MS: Entiendo que se refiere a los Consejos de Salud de áreas. Son nueve, uno por cada área sanitaria. Este es un proyecto en que la ADSP estamos muy interesados. Es decir, creemos que el sistema sanitario en la Región está carente de mayor participación y protagonismo de los pacientes en la propia organización del sistema. Recientemente, junto con la Asociación de Consumidores y Usuarios CONSUMUR y la Asociación de Usuarios de Sanidad, mantuvimos una reunión con el consejero de Salud y el gerente del SMS demandando un mejor y pleno desarrollo de estos Consejos de salud de área, que efectivamente tienen una actividad muy insuficiente. Y hay un compromiso formal de ambos, consejero y gerente, de favorecer al máximo el desarrollo de estos consejos, y la participación de los ciudadanos en los mismos. Este es un objetivo que nos hemos propuesto en la asociación, y es un ejemplo de que cuando hay proyectos que benefician a los pacientes y mejoran el sistema sanitario, nuestra asociación está dispuesta a colaborar con la administración. Y en esto hay un proyecto de colaboración establecido a corto plazo para el mejor desarrollo de los Consejos de salud.

Bien, desde aquí quiero hacer una llamada a las asociaciones de consumidores o pacientes a que soliciten al presidente del Consejo de salud de su área sanitaria, que es el gerente del área que corresponda, el tener un representante en dicho Consejo. Puesto que hay un compromiso por parte de la administración de una interpretación flexible y generosa de la normativa, de manera que todas aquellas asociaciones que soliciten estar en el Consejo van a ser aceptadas. Entonces creemos que esto puede ser una herramienta de participación de ciudadanos para la mejora de los servicios sanitarios, y su adecuación a las necesidades reales de la población. Es un proyecto que puede tener mucho desarrollo si realmente apostamos por él.

– En cuanto a la sanidad privada, hemos conocido que Murcia destina un 6.4% de su presupuesto en sanidad a conciertos con entidades privadas. Son datos del informe anual de la Federación de ADSP, que constata un aumento generalizado de la privatización sanitaria desde el año 2009. ¿Cómo se valora desde la ADSP este concierto o las derivaciones hacia las clínicas privadas?

MS: Por supuesto, pensamos que es necesario que existan excelentes servicios sanitarios privados. El problema es la pseudo-privatización de lo público desviando pacientes a la atención privada de forma excesiva. Entendemos que en algunos casos es necesario, ha de hacerse, pero no de forma generalizada. Apostamos por servicios sanitarios plenamente públicos, donde la externalización sea la excepción a la norma.

Y luego, un dato que pensamos que es preocupante, es que está incrementando de forma significativa entre las clases medias y altas el doble aseguramiento, es decir, el seguro privado. Esto revela las deficiencias del sistema sanitario público, que hay que corregir. No podemos convertirlo en un sistema de beneficencia, que atienda exclusivamente a las clases sociales más deprimidas. Tenemos que recuperar a las clases medias y altas, haciendo atractivos estos servicios públicos, gestionándolos mejor y dando una mejor calidad asistencial.

– Hablando de las derivaciones a clínicas privadas, se inició una investigación hace un par de meses por la muerte de un joven intervenido de una cirugía menor ambulatoria en la clínica San José de Alcantarilla, un caso de presunta negligencia médica. ¿Tienen noticia en su asociación de cómo esta investigación?

MS: Bueno, fue un caso dramático. Como asociación, no hemos indagado específicamente sobre este tema. Lo que sí pensamos es que el SMS y la consejería deben garantizar un adecuado control de la calidad de todos los servicios privados concertados. Es decir, hay que conseguir que los servicios externalizados, ya sean pruebas complementarias como intervenciones médicas o quirúrgicas tengan unos estándares de calidad sino iguales al menos muy similares a los de la atención pública. Y esto se lo demandamos también al consejero y al gerente en la reunión mencionada, diciendo que se ha de garantizar y hacer públicas esas evaluaciones y demostraciones del cumplimiento de estándares de calidad. En este caso, no disponemos de información para conocer cuál fue el error, y ante todo, evitar que ocurran casos similares en servicios sanitarios privados concertados.

– Me gustaría preguntarle ahora por las agresiones a los profesionales sanitarios. A los médicos en concreto, fueron comunicadas en 2017 un total de 338 lo que supone un aumento de 15.5% respecto a 2016. El SMS sólo validó 226, de las que 121 fueron a médicos, es decir, un 53% del total. Se ha hablado del interlocutor policial sanitario, una figura que fue creada en la Región en 2017 por mediación de la delegación del Gobierno. ¿Está funcionando este interlocutor policial sanitario? ¿Y cómo lo valora?

MS: Que me conste, todavía no. Pero no podría asegurarlo, porque ciertamente no nos hemos preocupado específicamente de este tema en la asociación. En cualquier caso parece un proyecto interesante. Ciertamente las agresiones son un problema grave que deberíamos tratar de evitar. Tampoco hay que crear alarma y generalizar. La gran mayoría de los pacientes tienen una atención respetuosa hacia los profesionales sanitarios. Y a menudo, estas agresiones son fruto no tanto de actuaciones de los propios profesionales sino de fallos del sistema que los pacientes no son capaces de identificar. En estos casos, el paciente lo paga de forma inaceptable con el profesional que tiene delante, cuando no es el responsable de esa situación. Véase, tiempos de espera. Bueno, son situaciones que hay que perseguir y denunciar, y buscar a los responsables. Pero como digo, no debemos generalizar y aunque las agresiones están aumentando, no se trata de un problema principal en el sistema sanitario.

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