Elecciones al Parlamento Europeo: defensa del Derecho a la Salud

Elecciones al Parlamento Europeo: defensa del Derecho a la Salud

La construcción de la Unión Europea (UE) se ha basado, al menos teóricamente, en acabar con las fronteras entre los países europeos, para crear un espacio económico y social común y cohesionado, en el que los ciudadanos deberían tener garantizados unos derechos políticos y sociales comunes.

La experiencia demuestra que en la UE se ha desarrollado sobre todo el eje económico, que ha propiciado una economía de corte neoliberal y de control de gasto, por encima del eje político, escasamente desarrollado y del eje social que prácticamente no ha tenido protagonismo, y en este aspecto entra el DERECHO A LA SALUD que se queda en pronunciamientos genéricos: “La Comisión Europea debería proteger la salud previniendo enfermedades, apoyar la investigación sanitaria y fomentar la información y educación; coordinar normas y programas de medio ambiente, protección de los consumidores y circulación de productos farmacéuticos con un sistema de reconocimiento obligatorio de nuevos fármacos” (intereses de la industria farmacéutica).

Es decir que mientras se establecieron objetivos claros, cuantificados y de obligatorio cumplimiento en materia económica para el desarrollo e implantación del mercado, no se definieron con la misma concreción objetivos de naturaleza política y social.

Y de resultas de ello se ha producido un CUESTIONAMIENTO Y ADELGAZAMIENTO DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS en la UE que además se han visto parasitados por el sector privado mediante la expansión de la llamada “colaboración público- privada”.

Por otro lado la crisis económica esta fue utilizada por quienes sostienen que es necesario dar prioridad al pago de la deuda y al reflotamiento de la banca, algo incompatible con la sostenibilidad de los sistemas sanitarios públicos.

La Unión Europea se encuentra ante la disyuntiva de orientarse a los ciudadanos o a los grandes grupos empresariales y financieros. Hasta ahora las decisiones de los gobiernos están primando los intereses de estos últimos sobre los generales, aunque existen tensiones e intervenciones contradictorias. Precisamente por ello hay que ser conscientes de que .la supervivencia de la Unión Europea no será posible sin garantizar la cohesión social y sin mejorar los derechos de los ciudadanos.

Por eso y en esta coyuntura volvemos a proponer la necesidad de una CARTA DEL DERECHO A LA SALUD DE LA CIUDADANÍA DE LA UE acordada en la Conferencia de Bruselas en 2010, con la participación de entidades de la UE, entre ellas la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, cuyo contenido recogemos a continuación:

Contenidos de la Carta del Derecho a la Salud de los ciudadanos y las ciudadanas de la Unión Europea.

1.- El Derecho a la Salud es un derecho básico y fundamental de toda la población de la Unión Europea

2.- El derecho a la salud incluye la asistencia sanitaria, la salud pública y la atención sociosanitaria

3.- La atención sanitaria debe ser universal, integral, equitativa, accesible y sostenible lo que implica:

  • La protección, prevención, recuperación y rehabilitación de la salud
  • Un sistema de salud pública que promueva un medio ambiente físico y social saludable y sin riesgos, coordinado con los servicios asistenciales.
  • Servicios de salud laboral, coordinados también con los servicios asistenciales y de salud pública
  • Estructuras sanitarias públicas dotadas de los recursos financieros, materiales y humanos necesarios y suficientes para ofertar unas prestaciones sanitarias homogéneas a los ciudadanos de todos los países, coordinadas entre si y basadas en la cooperación.
  • Destinar a salud un volumen de recursos económicos suficiente y homogéneo, lo que implica asignar a la misma, con carácter obligatorio, un % de PIB equivalente para mantener las estructuras y el funcionamiento del sistema.
  • El acceso universal y equitativo a los servicios de salud para todos los ciudadanos, lo que implica su financiación pública y suficiente que impida cualquier tipo de barrera económica, física, social o cultural (gratuidad en el momento del uso). No son tolerables las políticas de algunos países de dejar sin protección sanitaria a los colectivos de inmigrantes.
  • La libre circulación de personas entre los países de la Unión deberá estar asociada al acceso a los servicios de salud en condiciones de equidad
  • Un aseguramiento único y público

4.- Los países deber garantizar la participación y el control social del sistema sanitario. Esta participación debe también establecerse a nivel de las instituciones de la UE.

5.- La UE debe dotarse de un Sistema de Información Sanitaria Común y homogéneo que garantice el conocimiento global de la situación de salud de sus ciudadanos y los resultados de la actuación de los diferentes servicios sanitarios. Esta información debe priorizar la identificación de los principales problemas, necesidades, condicionantes de la salud, y grupos de riesgo sanitario y social a nivel europeo y debería ser la base para elaborar un Plan de Salud Europeo en el que participen los responsables sanitarios de todos los países. La información sanitaria debe estar disponible para todos los servicios de salud y para los ciudadanos de la UE.

6.- La UE debe establecer una estrategia de formación de personal sanitario basada en un modelo homogéneo (tanto pre como post graduado) planificado a corto, medio y largo plazo que garantice unos recursos suficientes, una asistencia sanitaria de calidad y en condiciones de seguridad e igualdad y evite que la libre circulación de personal sanitario genere desigualdad económica y asistencial en los diferentes países.

7.- La UE debe definir una estrategia de investigación de salud, orientada a identificar y resolver los principales problemas y necesidades de salud de los ciudadanos. Esta estrategia debe estar respaldada por unos fondos comunes accesibles a todos los investigadores que evite las desigualdades o la fuga de cerebros hacia los países más desarrollados de la UE

8.- La UE debe desarrollar una política farmacéutica fundamentada en las necesidades de salud, que responda a criterios de calidad y eficiencia, evite el gasto innecesario y garantice la sostenibilidad de los servicios sanitarios públicos. La UE debe dotarse de los fondos y recursos necesarios para desarrollar estrategias de investigación dirigidas a problemas y necesidades de salud no rentables para el sector privado. (Se debería definir estrategia para fabricación y suministro de vacunas y antivirales en la UE)

9.- Se debe fijar un régimen de incompatibilidades para todas las personas que intervengan en la toma de decisiones sobre medicamentos; así mismo se debe establecer la declaración de conflicto de intereses, para todas las personas cuyas decisiones afecten a la industria farmacéutica).

10. Se debería reforzar la función de Salud Pública de la UE, con la delegación de competencias de las regiones y los estados miembros, que permita afrontar los nuevos retos de salud pública, singularmente, las pandemias).

Desde la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública consideramos que las próximas elecciones europeas son muy importantes porque es necesario cambiar el sentido de la política actual de la UE enfocada hacia los recortes y las privatizaciones, hacia una política que haga prevalecer los derechos de las personas, entre ellos el derecho a la salud.

Por eso llamamos a votar a aquellos partidos que defiendan esta perspectiva porque es necesario cambiar el rumbo de la UE para que deje de ser la Europa de los banqueros y se convierta en la Europa de la ciudadanía y de los derechos sociales.

Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública. Mayo 2019

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *