Automedicación y salud pública. Sobre el ibuprofeno y el paracetamol

Automedicación y salud pública. Sobre el ibuprofeno y el paracetamol

¿Cualquier medicamento ha de recetarlo el médico? ¿Puede haber una automedicación  saludable de ciertos medicamentos? ¿De qué medicamentos estamos hablando?  Son éstos los interrogantes que están en el trasfondo de las noticias recientes sobre la necesidad de receta para medicamentos tan utilizados y populares como el Ibuprofeno y el paracetamol.

El uso tan frecuente de paracetamol e ibuprofeno los ha convertido en medicamentos demasiado populares (Redacción Médica)

Se habla demasiado de los beneficios de los medicamentos muchas veces supuestos y no contrastados en determinados usos y muy poco de sus efectos adversos que son muchos y una causa importante de enfermedad y de muertes en los países desarrollados. Predomina la creencia muy equivocada y peligrosa de que los medicamentos aportan beneficios sin un riesgo significativo. El uso tan frecuente del paracetamol y especialmente de Ibuprofeno, debido en parte a la frecuencia con la que los médicos los recetamos, los ha convertido en medicamentos demasiado populares.

También existe la creencia de que aliviando bien el dolor los riesgos son casi inexistentes,  lo que no es cierto muy especialmente para el Ibuprofeno (y todos los antiinflamatorios no esteroideos). Los efectos adversos del Ibuprofeno son conocidos desde hace muchos años y los ciudadanos suelen conocer el de poder provocar úlceras gástricas pero es menos conocido el riesgo (entre otros) de provocar trombosis y especialmente infartos de miocardio. Una revisión sistemática (metaanálisis) publicada en Mayo de 2017 en la prestigiosa revista British Médical  Journal concluye que el riesgo de infarto cardíaco aumenta desde la primera semana de consumo y en mucha mayor medida cuando se utiliza a dosis altas. El Ibuprofeno debe utilizarse con mucha precaución en personas con hipertensión arterial y no deben utilizarse por ejemplo en pacientes con insuficiencia cardíaca, cardiopatía isquémica y con enfermedades renales pues los riesgos son muy elevados.

Son los medicamentos que no precisan receta los que pueden auto medicarse, debiendo estar bien informados los consumidores sobre su correcto uso y las contraindicaciones de cada uno de ellos. Está demostrado que los efectos adversos del Ibuprofeno aumentan mucho y son mas graves a dosis altas (2.400 mg/día) y la toxicidad hepática del paracetamol ocurre en personas sanas a partir de los 4 gr./día. Es por ello que está plenamente justificado que para las presentaciones de 600 mg. y de 1 gr. respectivamente se precise receta médica.

Una buena información y la prudencia harán que los pacientes no opten por utilizar altas dosis partiendo de las presentaciones que no requieren receta. Ya en el año 2012 la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria informaba de que 8,5 millones de españoles reciben dosis diarias de Ibuprofeno superiores a las recomendadas y que sólo se dispensaban las presentaciones de 400 mg. en el 4,8% de los casos. Sin embargo en el resto de Europa la presentación de 600 mg. apenas se utiliza o no existe.

No es nueva la prohibición de dispensar sin receta Ibuprofeno  600 mg. y paracetamol 1 gr. (en todas sus formas comerciales) pues desde hace años ésta es obligatoria. Sin embargo en un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de hace poco más de un año se comprobó que de 100 farmacias seleccionadas en 10 ciudades en todas ellas dispensaron Ibuprofeno sin presentar receta, entregando siempre el de 600 mg. y en 71 sin siquiera preguntar al paciente previamente que presentación quería. Tampoco en ninguna de las 100 farmacias preguntaron si el paciente padecía enfermedades en las que su uso está contraindicado y tampoco si el paciente podía estar tomando otros medicamentos con los que no puede combinarse.

Gracias a la obligada aplicación del Sistema Especial de Verificación del Medicamento desde Febrero del presente año, en los últimos meses los colegios oficiales de farmacéuticos están tomando conciencia de la importancia de cumplir la normativa hasta hace poco sistemáticamente incumplida por la que desde hace años tienen que exigir receta médica para dispensar Ibuprofeno de 600 mg. y paracetamol de 1 gr. Los médicos estamos también tomando mayor conciencia de la importancia de que los analgésicos debemos prescribirlos a la mínima dosis eficaz y durante el menor tiempo posible, lo que también deberían practicar los pacientes en su automedicación saludable con fármacos y dosis que pueden dispensarse sin receta y teniendo siempre muy en cuenta las contraindicaciones por las que pacientes con ciertas patologías deben evitar principalmente la toma de Ibuprofeno. Es muy conveniente que se lean siempre los prospectos en los que se informa de todo ello.

Desde la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de la Región de Murcia (ADSP-RM) defendemos la necesaria regulación que garantice un uso racional de los medicamentos que tenga muy presente la relación beneficio/riesgo y que nunca olvide sus efectos adversos, con el objetivo siempre de beneficiar a los pacientes por encima de los legítimos intereses comerciales de la industria farmacéutica.

Es obligado el estricto cumplimiento de esa regulación por parte de las farmacias y ha de perseguirse su incumplimiento. Es necesaria una mayor información y concienciación ciudadana para el buen uso de los medicamentos y en ello deben jugar un papel fundamental  los farmacéuticos y las oficinas de farmacia. También los médicos debemos empeñarnos en seguir mejorando la indicación idónea y prudente de los medicamentos.

Mario Soler Torroja. Médico de Familia y Comunitario. Presidente de la ADSP-RM

Artículo aparecido en la edición impresa del diario La Verdad, domingo 6 de octubre 2019

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